martes, diciembre 04, 2018

Topa Sukaldería (San Sebastián)




Topa Sukalderia es un restaurante de cocina fusión vasco/hispanoamericana que ha ideado Andoni Luis Aduriz en el barrio de Gros de San Sebastián y que al parecer por le leído sobre él después de nuestra visita, tiene un enorme éxito, lo que al parecer hace que haya muchos problemas de horarios y rotación de mesas. Nosotros fuimoa un lunes de novimebre a cenar por lo que no tuvimos ninguno y aún quedaron mesas sin ocupar. 


 
La carta es un compendio de platillos de precio no muy alto a priori aunque después de lo probado no nos pareció precisamente barato lo comido en relación a la cantidad y a la materia prima.
Algo que nos sorprendió es que pedimos el plato del día que tenían escrito en una pizarra grande y no les quedaba. ¡¡¿El plato del día?!!  O todo el mundo en el servicio del mediodía lo pidió o poca previsión demuestran.



 
Aquí no hay aperitivos de la casa ni nada 
parecido por lo que comenzamos con un ceviche de corvina, aguacate y piparras. 13€. Caro, caro. Una corvina de kilo y medio o más, de piscifactoría, se puede comprar por menos de 10€/Kg. Como se puede ver la cantidad total no es para quedar lleno precisamente y de corvina no andaba sobrado. ¿Estaba bueno? Sí, pero entre dos, en un plis plas te lo acababas. 







Seguimos con un roast beef con salsa macha. 9€. La salsa macha estaba muy rica pero creo que se pasaron en la cantidad ya que anulaba por completo el sabor del roast beef ahogado en ella. Yo la hubiera puesto aparte para que el comensal se sirviera la cantidad que quisiera.
 












Lo siguiente fueron dos tacos de merluza, salsa Veracruz y tártara. 7€. Bien el rebozado y sabrosa la merluza. La salsa acompañaba bien sin desvirtuar el sabor de la merluza.











  


Acabamos con el choripán de chistorra. 6€. Rico, pero en una cantidad bastante inferior a la que te dan en cualquier pincho que te puedas tomar en San Sebastián.







Como los postres no nos llamaban mucho la atención los sustituimos por un coctel: BÁRBARO LIBRE: ron, manzana, lima y azúcar de caña. 6€.  Bastante bueno y a precio de cualquier simple consumición en un bar nocturno.

La carta de vinos mala, mala. Ya sé que es una cocina que no pide mucha combinación con vinos pero podrían haber tenido más referencias sobre todo en espumosos y rosados que creo que le van mejor a esta cocina. Tomamos un rosado, Viña Zorzal,14€, qué ya está bien cobrado...   Disponen de unos cuantos cócteles que como ya comenté antes, el probado estaba bastante bien.
Por supuesto, aquí de la tela en forma de manteles y servilletas no hay ni rastro, y de cambio de platos, cubiertos, etc, ni hablamos. Economía de medios...
El personal de servicio demasiado propenso al colegueo.
La página web poco informativa pero en cambio sí trae la carta de platos y vinos, esto último poco frecuente en las webs de muchos restaurantes.

No estuvo mal lo comido en cuanto a sabor y a originalidad para lo que yo al menos estoy acostumbrado pero no nos convenció el conjunto cantidad/calidad/preparación/detalles/precio. Si estuviera en mi ciudad creo que tardaría mucho en volver...

Topa Sukaldería


Agirre Miramon Kalea, 8, 20002 San Sebastián

martes, noviembre 27, 2018

Xarma Cook & Culture (San Sebastián)








El restaurante Xarma Cook & Culture está situado muy cerca del Kursaal y de nuestro hotel en San Sebastián por lo que sumado a las recomendaciones de varias guías hizo que lo escogiéramos.

Si alguien está interesado en saber más del restaurante y su filosofía mejor que contarlo yo es pasarse por su web donde lo explican claramente.







Como se puede ver en la foto la cocina del restaurante es a la vista, algo que sé que le gusta mucho a bastantes aficionados pero que no es mi caso.

La carta del restaurante es amplia y con el buen detalle de que se pueden pedir medias raciones de bastantes platos.


Fuimos dos noches consecutivas pero paso a describirlo como si fuese una sola visita.






Como aperitivo de la casa ponen una rica crema de garbanzos. Mira que de pequeño odiaba todo lo parecido a cremas y purés de garbanzos pero hay que reconocer que esta está muy lograda.



 De los dos entrantes que pedimos uno fue el esturión Km.0 con mantequilla de cítricos y pan cristal. 14€. Estupendo el sabor del esturión, intenso pero con elegancia y muy bien también la mantequilla y el pan de cristal, adictiva combinación.

También una crítica. La media ración cuesta la mitad pero la cantidad que sirven es un 70% más o menos de la ración entera por lo que sale más a cuenta pedir dos medias raciones. Detalle a corregir.






El otro entrante fue media ración de tataki de solomillo Ibérico de bellotas con apio-nabo, crema trufada y verduritas encurtidas. 12€.
Muy rico el tataki, en su punto, pero las cremas de acompañamiento eran algo insípidas.











Seguimos con media de picantón a la brasa con crema agria de yogur, cúrcuma e higo a la brasa. 12€.
Estupendo el sabor del picantón con todos los acompañamientos formando una gran sinfonía de sabores. Uno de los platos que más gustó tal vez por inesperado.










También muy bien la media de solomillo de buey con brazo gitano vegetal y jugo infusionado de tomillo limonero. 14€.
Carne muy bien de punto, sabrosa y bien escoltada por el trampantojo de un notable brazo de gitano vegetal.










De los dos últimos platos tomamos raciones enteras. Uno fue el  jarrete de cordero lechal confitado a baja temperatura, terminado a la brasa y ensalada templada de berenjena. 22€.
Mira que está bueno el jarrete de cordero y qué poco se suele ver en restauración.
Este era impecable y aunque por la foto pudiera parecer pequeño no lo era en absoluto.
Muy rica también la ensalada.  Notable.








Acabamos con la costilla asada a la brasa con alegrías” y chips de yuca. 20€.
Se puede casi copiar el comentario anterior. Muy sabrosa la costilla, sin excesos de fuego y estupendos los chips de yuca aunque algo rácana la cantidad.









 La carta de vinos no muy extensa pero con vinos de precios variados. Tomamos un Viña Ane Selección, 30€, y un Supersónico Frontonio, 28€.

En cuestión de mantelería, etc, en la onda actual de muchos sitios: madera a la vista.





El personal de servicio muy correcto y aplicado a pesar  de su juventud.   Buena página web aunque carece de la carta de vinos.

En conjunto nos gustó bastante Xarma Cook & Culture.  Tiene algún detalle comentado por mejorar pero su cocina sin aspavientos y pegada al terreno nos convenció a falta de probar pescados de los que hay que reconocer que no andan muy sobrados en la carta.  Si se está por San Sebastián y especialmente en el barrio de Gros, merece una oportunidad.

Xarma Cook & Culture 

Miguel Imaz Kalea, 1, 20002 Sán Sebastián/Donostia
943 142 267   http://xarmacook.com/es/

sábado, octubre 27, 2018

El Mirador del Guadiana (Badajoz)




Realmente fue pura casualidad que acabáramos cenando en El Mirador del Guadiana ya que también lo fue el hospedarnos en el Gran Hotel Casino de Extremadura en el que está situado. Por cierto, que esto es un handicap para el restaurante ya que al estar en lo alto del edificio tienes que conocer su existencia, pasar por la recepción, todo el vestíbulo y coger un ascensor que hay al final.





Esto se ve compensado por las vistas que hay aunque nosotros no viéramos gran cosa al ir a cenar, claro.




Una vez tomada la comanda nos pusieron unas aceitunas bastante cutres, impropias de un sitio así.




Para comenzar pedimos un entrante que fue una ración de jamón ibérico, 24€. No recuerdo de donde era, supongo que extremeño, pero sí que sin ser malo en absoluto era inferior al Dehesa de Extremadura tomado no hace mucho en el Succo de Plasencia.






Para los platos principales seguimos con el producto autóctono. El solomillo de cerdo ibérico a 57º con salteado sefardí de verduras y jugo de foie y ciruelas, 17€, resultó un plato interesante, aunque las supuestas verduras más bien parecían golosinas y el jugo era más bien escaso, pero el conjunto estaba rico.








Bien también estuvo el solomillo de cerdo ibérico con salsa agripicante, gelatina de manzana y frambuesa, 16€.  La salsa tal vez tenía falta de fuerza pero nada que desluciera el plato.




Como las cantidades no fueron muy grandes, ni siquiera para nosotros, esta vez nos decidimos por tomar postre.




Uno fue un Ferrero Rocher a nuestro estilo. 6€. Rico estaba sin duda, pero fue uno de esos postres que tomas y olvidas...









Nos gustó  más la crema montada de vainilla con bizcocho borracho y pistachos, 5€, en el que la crema les salió realmente lograda en sabor y textura bien acompañada del bizcocho.  Notable.










La carta de vinos manifiestamente mejorable en conjunto y sobre todo en el apartado de vinos extremeños. Tomamos un Coloma Selección Merlot 2015, V. T. Extremadura, 22€, más del doble a lo que se encuentra en tienda...
Las copas que se encontraban en la mesa al llegar no son propias ni de un restaurante de menú de polígono industrial y las que ponen después, sin ser malas, se ven mejores en muchos bares de vinos.

Hay que cuidar  más esta faceta del restaurante.








 Al final tuvieron el detalle de poner unos petit fours y sendos chupitos, pero estos últimos eran de un brebaje tremebundo que mejor hacían en no ponerlo. Malo, malo.

El pan 1,20€ c/u. Después de dos semanas comiendo a menudo en Portugal, de vuelta a la realidad única española...




En conjunto no fue una mala cena pero tampoco es de las que quedará en el recuerdo precisamente. La próxima vez que vayamos a Badajoz, si nos volvemos a alojar en este hotel difícil será repetir, sobre todo teniendo enfrente algún restaurante de los mejor considerados en la ciudad.


El Mirador del Guadiana

NH Gran Hotel Casino Extremadura
Av. Adolfo Díaz Ambrona, 13, 06006 Badajoz
924 28 44 00

viernes, octubre 12, 2018

Kalaka (Huelva)



Kalaka está situado en pleno centro peatonal de Huelva y se puede considerar un gastrobar de libro, es decir, un sitio con cocina informal, mesas sin manteles, donde no recogen los platos manchados siempre después de cada plato, vajilla y menaje de calidad media, etc.
Pero también gracias a esto los precios son bastante comedidos y te arregla una comida informal.

Disponen de una carta amplia y además de una pizarra con las sugerencias del día que es casi tan grade como la propia carta. A priori mosquea un poco ya que tantos platos parece difícil dominarlos todos pero la verdad es que todo lo probado resultó bastante satisfaciorio.


Aquí tengo que hacer una crítica al sistema de la pizarra. Al estar esta en el interior del local mucha de la gente que estaba en la terraza tenía que entrar a fotografiar la carta para leer luego los muchos platos disponibles. Hoy en día no cuesta nada hacer la lista de platos del día en el ordenador y sacar luego unas copias impresas.



Los platos que paso a reseñar fueron tomados en dos días distintos por eso de los dos primeros no guardé la nota y los precios probablemente no sean exactos.



Comenzamos con una ventresca de atún con salsa de moscatel, 14€. Muy bien de punto la ventresca, sabrosa, y con una salsa muy bien conseguida y nada empalagosa. Buen plato.











También muy bueno el arroz seco al horno de secreto ibérico y boletus, 13€, sin escatimar  en materia, arroz al dente y en un conjunto muy rico.






La segunda vez que fuimos era el último día de nuestras vacaciones y como lo comido en dos semanas fue básicamente pescado de todos los tipos nos apeteció esta vez carne.




Comenzamos con una lasaña de secreto ibérico al curry rojo y berenjena. 5€. Aquí el único pero que le pondría es que el curry podría haber estado algo más "alegre" pero en conjunto resultó un buen plato y además en más cantidad de la que parece por la foto.








Seguimos con unos canelones de rabo, bechamel de su guiso y portobello. 4,50€. Aquí lo que resalmente les quedó mejor fue la salsa, muy rica, aunque el canelón estaba bueno también.








Acabamos con una pastela de cordero marroquí, 7€. En este caso se les pasó un poco de horno y quedó algo más seco de lo deseable pero tampoco nada que estropeara en demasía el plato que resultó satisfactorio.






No tomamos vino por lo que no vimos la carta. El agua, 1,50€ medio litro.

El personal de servicio correcto y la página web sencilla e informativa, aunque los precios de carta y pizarra están ya obsoletos.

Un detalle a corregir es que en ninguna de las dos ocasiones nos dieron un ticket legal o factura simplificada. Un simple comprobante sin el CIF ni el nombre del establecimiento ni nada. Eso sí, no es por disculparlos pero esto nos pasó en el 95% de establecimientos hosteleros de la provincia de Huelva en los que consumimos. Una práctica a erradicar.

En resumen y volviendo a lo extrictamente gastronómico,  Kalaka cumple más que de sobra en cuanto a esta cocina de gastrobar y además con  precios ajustados en algunos platos. Muy recomendable para una comida o cena informal.


Kalaka

 Av. Martín Alonso Pinzón, 20, 21003 Huelva
 959 82 13 08    www.kalaka.es

domingo, septiembre 09, 2018

La Corte de Pelayo (Oviedo)




A pesar de haber estado muchas veces tomando vinos en La Corte de Pelayo nunca habíamos probado su cocina y hoy fue el día elegido para hacerlo.

La situación es inmejorable en pleno centro de la capital asturiana y en el emblemático edificio conocio popularmente como "el termómetro".




Lo primero que nos llamó la atención fue tener que decirle a dos camareros distintos que teníamos reserva: primero a uno a la entrada del local situado en un atril y una vez arriba en el comedor, al que te recibía. Ya pensábamos que al sentarnos a la mesa tendríamos que decírselo a un tercero...



Como aperitivo nos pusieron unas aceitunas, sin pasarse precisamente en la cantidad y un aceite de oliva del que no nos dijeron su procedencia.
Sorprende que no nos pusieran un aperitivo de cocina, no porque tengan ninguna obligación, sino porque es lo habitual en muchos restaurantes.





Solo pedimos un entrante para compartir y fue un tataki de atún rojo certificado con guacamole hecho en casa. 17€. Mediocre. No dudo en absoluto que fuera atún rojo, pero de sabor andaba bastante flojo, aparte de que la ración era más bien escasa. El guacamole tampoco es que fuera de los mejores probados hasta ahora.
No comenzamos bien...




Pero afortunadamente la cosa mejoró considerablemente con los principales.

El pescado consistió en un pixín de barriga negra a la plancha. 23€. Se notaba la calidad en la buena textura, nada chiclosa, y lo sabroso del pescado, perfectamente de punto. Además aquí sí que la ración estaba bastante bien. Muy buenos también el puerro y el brócoli a la plancha. Simple, pero muy satisfactorio.


Y lo mejor de la comida resultó la costilla de Angus tiernina asada con melaza de cítricos.  20€. Fantástica. Nunca mejor dicho lo de "tiernina", perfecta de punto, sabor intenso, con una salsa magnífica que realzaba el sabor de la carne y un riquísima melaza.
Además en una cantidad considerable, unos 600 gramos, que hacía que no quedaras con hambre precisamente.
Volveremos para tomara otra vez, sin duda.




No pedimos postre porque a pesar de los malos presagios del tataki al final, cantidad de comida hubo de sobra, pero nos pusieron una especie de moscovitas con sabor a gominolas que estaban como para comer varios kilos. Riquísimos.





¿Qué decir de la carta de vinos? Habría que ir media hora antes solo para leerla entera. De lo mejor de Oviedo sin duda. Además la tienen colgada en su web.
Tomamos un Pazo de Señorans Selección de Añada 2009. 40€.

El personal de servicio competente y el ritmo de salida de platos totalmente ágil. Se nota engrasada la maquinaria sala-cocina.

La página web magnífica con toda la información posible del restaurante y de sencillo uso sin animaciones chorras como en otros sitios. Enhorabuena.

Fueron pocas cosas las probadas y hay margen de mejora tanto en cocina como en sala pero en conjunto los puntos positivos superan con mucho a los negativos y queda sin duda apuntado para futuras visitas. Recomendado.


La Corte de Pelayo
 
San Francisco, 21, 33003 Oviedo
985 213 145     www.lacortedepelayo.com



jueves, agosto 16, 2018

Boga-Boga (San Vicente de la Barquera, Cantabria)



En un 15 de agosto de excursión por el oriente de Asturias y occidente de Cantabira como supusimos que estarían todos los sitios a rebosar de gente, como así fue, habíamos reservado con antelación en uno de los clásicos restaurantes cántabros con décadas de historia a sus espaldas, el Boga-Boga, situado en pleno centro de San Vicente de la Barquera.

Como se puede ver, decoración clásica a más no poder en el comedor y clasicismo también en los fogones.
 



Como aperitivo de la casa nos pusieron unos fantásticos tomates de la zona aunque el camarero no supo decirnos de qué lugar eran exactamente. Buenos, buenos.






Como nos imaginábamos que las raciones iban a ser contundentes, y no nos equivocamos en los principales, solo pedimos de entrada unas rabas de calamar fresco. 16,20€. Aquí la ración desmintió nuestras imaginaciones ya que no era una cantidad como para empacharse precisamente y se pasaron algo con la sal pero no estaban mal.




Para los platos principales tomamos pescado evidentemente. Yo pedí rodaballo a la menier, 23€, pero en realidad me trajeron un rodaballo a la plancha, como así ponía la nota, sin rastro de la salsa. ¿¿¿??? En este caso la ración sí que era como a priori nos imaginábamos y el rodaballo... bien. No sé si será que estoy más acostumbrado a comer los pescados al horno pero no acaban de convencerme las preparaciones a la plancha en el 95% de los sitios. Esta no fue una excepción.



Otro pescado fue el rape a la plancha, 24€. Lo menos conseguido de la comida. Como digo en otras ocasiones, como diletante reconocido no diría que no era rape negro taxativamente pero me hace pensar que era blanco ya que soltó bastante agua en el plato y estaba algo chiclosa su textura. Mejorable.






Probablemente lo mejor de la comida fue la ventresca de bonito, 18€, jugosa y de intenso sabor. Aquí sí le cogieron bien el punto.






Esta vez no comimos postre y tampoco tomamos vino que había que conducir. La carta de vinos en la línea de lo demás, muy clásica.

El agua, 1l, 2,90€ y el pan 1,20 c/u.

Buen personal de servicio, con pinta de tener muchas horas de sala en sus pies.

La página web la tienen en remodelación por lo que no hay forma de consultar nada.

En esta onda tradicional y de producto hace poco que volví al Guernica de Luanco y sí, es más caro que el Boga-Boga, pero me gusta más en todos los sentidos. 
Estando fuera de casa evidentemente tienes que comer en algún sitio pero siendo sincero, no estoy diciendo que sea un mal restaurante en absoluto pero si estuviera en mi ciudad dudo que lo volviera a visitar.


Boga-Boga

Plaza Mayora del Fuero, 10   San Vicente de la Barquera (Cantabria)
942 710 150