martes, diciembre 12, 2017

Tres restaurantes en Lisboa


Podría haber añadido al título del post "...en la zona de la Avenida da Liberdade" ya que el nexo que tienen los tres restaurantes que voy a comentar es precisamente que están en los aledaños de la zona alta de la Avenida da Liberdade.
Esta vez no fuimos buscando ni la última novedad lisboeta ni los nombres más afamados de la gastronomía capitalina, sino simplemente sitios cercanos a nuestro hotel y que tuvieran críticas decentes en la red.  Si el lector va a ir a un hotel de los muchos que hay en esa zona espero que le sean útiles mis comentarios.

Como en ocasiones anteriores pido disculpas por la baja calidad de algunas fotos ya que las tomo siempre sin flash para no molestar a los clientes de otras mesas.



La primera noche fuimos a AdLib que está situado en hotel Sofitel Liberdade. Como dicen en su página web, presenta una cocina franco-portuguesa y en los fogones está el chef Daniel Schlaipfer.





 
El aspecto del local recuerda a una brasserie francesa pero con detalles manifiestamente mejorables, y más viendo el rango de precios en el que se mueve, como la separación entre las mesas, el reducido espacio de estas o la ausencia de mantelería por ejemplo. Detalles a mejorar.





En esta ocasión no pedimos entrante y fuimos directamente a los platos principales. La suprema de pintada marinada, cremoso de patata, soja y salsa de cítricos, 27€,  nos pareció algo pequeña la ración de carne aunque muy bien la preparación y el punto.




Lo mismo en cuanto a cantidad de materia prima se podría decir del
cordero a la portuguesa, espinacas, jamón y patatas asadas. 28,5€. Servido parte como pierna y parte como carré, estaba bastante bueno aunque yo no hubiera puesto el jamón. No aporta nada al plato y además estaba excesivamente salado.
 
 
 
En esta ocasión sí tomamos dos postres. Fantástico el chocolate en dos sabores de cítricos y crema de mandarina, 12€, aunque muy caro para los estándares portugueses.
 
 
 
 
 El otro fue un milhojas de vainilla con helado de vainilla, 10€, algo inferior el nivel y un poco extraño que repita ingrediente en un mismo plato.

 
 
La carta de vinos no muy extensa pero más que suficiente y como tantas veces triplicando el precio en tienda. Tomamos un Torreão da Alameda Reserva 2014, Dão, 34€.



El personal, veterano y competente y la página web es un ejemplo de lo que debería ser la web de cualquier restaurante, con toda la información necesaria, incluida la carta de vinos, e incluso se puede reservar desde ella. Muy bien.

Resultó un buen sitio, con detalles a corregir pero en el que se puede comer con solvencia.





 
La segunda noche fuimos a Open Brasserie Mediterrânica que también está en un hotel, en concreto el hotel Santa Marta, situado en una calle paralela a la Avenida da Liberdade. Al mando de la cocina está el chef Diogo Porfirio y solo lleva en ella desde junio de este año.
 
 
 
 
Además de haber leido buenas críticas, tiene la ventaja de que abre el domingo noche que fue el día que escogimos para ir por lo que estuvimos prácticamente solos en el amplio y sorprendentemente muy iluminado comedor.



En el concepto comedor, 2€, te ponen unas aceitunas malas con avaricia, indignas de las fantásticas "azeitonas" que casi siempre te poenen en Portugal. Por lo menos el aceite era de muy buen nivel.

Esta vez pedimos un entrante para compartir que consistió en pulpo sous-vide, puré de pimientos, aceitunas, tomate seco y kao-tung. 14€. La cantidad de pulpo como se puede ver se pasa de rácana pero por lo menos estaba bien de sabor y punto, mucho mejor que esta moda actual de hacerlo a la brasa. 
Mención aparte merece el kao-tung, que como diletante reconocido que soy no sabía lo que era y resultó  ser una especie de galletas crujientes de arroz con leche de coco, cacahuete y cerdo.
 
 
Como platos principales esta vez tomamos pescado. Bien el bacalao asado "a Braz" de espárragos y emulsión de cilantro. 18€. Notable de sabor y punto y bien acompañado por la Braz de espárragos. Parece que después de mucho tiempo y aunque suene extraño, por fin vamos encontrando preparaciones decentes de bacalao en Portugal después de tantas decepciones.


 
El otro pescado fue una corvina crujiente, pak choy, setas enoki, consomé de pescado y citronela. 21€. Impecable el punto, sabor y los acompañamientos de las setas y la col, pero otra ración excesivamente parca.
 
 
Esta vez no tomamos postre. 

La carta de vinos con los precios muy inflados. Tomamos un Aneto 2016 del Douro a 26€, cerca del cuádruple de lo que cuesta en tienda. Excesivo.

El servicio atento y servicial, incluso demasiado. Tampoco hace falta estar diciiendo "obrigado" cada 2 segundos.
 
La página web está bien aunque no tenga la carta actualizada por lo menos te puedes hacer una idea del tipo de cocina. Mejoraría con la carta de vinos.
 
En resumen, lo comido estuvo bastante bien a nivel de concepto y preparación pero penalizado por lo escaso de algunas raciones 
y el rejonazo de la carta de vinos.
 
 
 
La tercera noche fuimos al restaurante IIImpar que aunque no está lejos del eje de la Avenida da Liberdade queda más cerca del metro de Rato y al lado del hotel en el que estábamos alojados y que también lleva solo unos meses abierto.


 
 
 
En el concepto de cubierto te ponen un aceite de muy buena calidad y panes de diferentes tipos también bastante buenos.
 
 
 
 
 
 
Como entrante solo pedimos una tabla de embutidos portugueses, 5,50€, aunque más bien es una mini-tabla. De todas formas los 3 tipos estaban muy bien. Creo recordar que eran, morcilla, salpicao y lomo.  
 
 
 
Habíamos leido que lo que mejor hacían en este restaurante era la carne y eso fue lo que pedimos.
Muy bueno el solomillo IIImpar, 21€, con un carne de alta calidad y estupendamente tratada. Muy típico portugués también el huevo que tenía encima.
 
 
 
Pero aunque parezca extraño lo que más nos llamó la atención fueron las costillas asadas con salsa barbacoa, arroz con espárragos y patata asada, 14€, de las mejores que probáramos en los últimos años y con una salsa barbacoa "casera" también excelente. Rico también el arroz de acompañamiento y en una cantidad considerable para ser una guarnición. Muy bien. 
 
 
 
Buena carta de vinos sin estar exageradamente hinchados los precios y con el detalle de traerla en una tablet.
Tomamos un vino lisboeta, Quinta da Boa Esperança 2015. 23€.
 
 
 
 
 
 
 
El personal de servicio muy atento, amable y sonriente. La página web en este caso es manifiestamente mejorable en todos los sentidos. Da la sensación de haber sido hecha a toda prisa y a medias.
Resumiendo, IIImpar resultó un buen restaurante de cocina sencilla pero sabrosa. Si además te queda a 200 metros del hotel como nuestro caso, y después de la kilometrada andada durante el día, no cabe mejor opción.
 
 
AdLib  
 
Avenida da Liberdade 127, 1269-038 Lisboa, Portugal
http://www.restauranteadlib.pt/
 
Open Brasserie Mediterrânica

Rua de Santa Marta 48, 1150-297 Lisboa, Portugal
http://www.open.com.pt/restaurante-open

IIImpar
 
Rua Nova de Sao Mamede 25, Lisboa 1250-172, Portugal
http://www.iiimpar.com/