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sábado, abril 18, 2009

Tres restaurantes en Zafra (Badajoz), por Toni


Zafra es una bonita y monumental ciudad extremeña estratégicamente situada para conocer el sur de Extremadura. Si a esto le añadimos una buena oferta hotelera y a priori unos interesantes restaurantes, se convierte en un sitio perfecto para pasar unos días.

Hablando de buena situcíón, la del restaurante El Acebuche es inmejorable ya que está a tiro de piedra del Parador y del hotel Huerta Honda en el que nos alojamos.

Una vez en el restaurante vimos que tenía dos características que casi hacen que entremos en estado de shock. Me parece que voy a proponer a la Real Academia Española
una nueva acepción para la palabra milagro: "Restaurante español en el que los precios en carta incluyen el IVA y en el que está prohibido fumar".
Pues sí. Aunque el lector no se lo crea, le juro que así era. La primera vez que vemos tal cosa.

Como se puede ver en las fotos de su web, más que un restaurante parece uno de esos gastrobares tan de moda actualmente aunque la carta anuncia una cocina de más enjundia.

Como entrada tomamos un rissoto de boletus y foie a la plancha, 14€, emplatado para dos en una buena cantidad. Un arroz bien ligado, con unos boletus sorprendentemente sabrosos e intensos y un aceptable foie. Bastante bien.

Seguimos con un cochinillo confitado con criadillas de tierra y manzana caramelizada. 17€. Muy bien el punto del cochinillo al que le iba muy bien el toque ligeramente dulce de las ricas criadillas, setas de primavera típicas de Extremadura, y la manzana.

El otro plato fue una pluma de cerdo ibérico con puré de tomillo y aceite de curry rojo. 14€. La pluma afortunadamente no estaba carbonizada como suelen poner estas partes del cerdo ibérico en otros sitios. Bien de sabor y combinando bien con el punto picante del aceite.

Como postres tomamos una sencilla pero muy rica leche frita con chupito de chocolate amargo, 7€, y un tiramisú "Acebuche", 6€, muy logrado y goloso.

La carta de vinos algo corta. Tomamos un magnífico Enrique Mendoza Shiraz 2004. 21€. Lo peor fueron las copas de cristal grueso, extraño para un restaurante de estilo moderno.
El servicio por cubierto, 2,60€ c/u, caro.

Salimos contentos. Una cocina resultona de buen producto y tratamiento y toques novedosos en una plaza como Zafra que supongo no será fácil para este tipo de cocina.


Al día siguiente acudimos al restaurante Barbacana del hotel
Huerta Honda. En este caso todo lo contrario que en el anterior restaurante. No sólo los precios no incluyen el IVA sino que siendo el restaurante de un hotel permitía fumar en su totalidad incumpliendo claramente la ley de medidas sanitarias contra el tabaquismo.


Además tuvieron un mal detalle. Habiendo reservado 3 días antes, al llegar no tenían la mesa para dos reservada sino que separaron una de cuatro que era la única que vimos libre y allí nos pusieron en plan restaurante francés a pocos centímetros de la mesa de al lado. Inaceptable en un restaurante con supuestas pretensiones.

Los entrantes llegaron pronto. Sencillos pero sabrosos los pimientos del piquillo a la plancha con papada de ibérico, 9,06€, en el que los trozos de papada eran bastante escasos.


De inspiración francesa, las patatas confitadas con foie y trufas, puré y teja de plátanos, 9,99€, estaban buenas, aunque también muy escaso el foie y no digamos las trufas de evidentemente no la mejor calidad.


Siguiendo con influencias galas el carré de cordero asado en costra de tempura, yuca y lechezuelas fritas, 22,99€, además de ser escaso en cantidad, estaba algo pasado y seco y además no creo que le ayudara la costra. Plato fallido.

Buena pinta tenían las manitas de cerdo deshuesadas con presa ibérica y puré de garbanzos, 20,99€, pero nos parecieron demasiado grasientas y pesadas con un anodino puré de garbanzos. Mediocre.

No iba muy bien la noche, y como las cantidades no eran para llenar pedimos postres y vinos dulces para acompañarlos. Simpático aunque simple el rissoto de chocolate con helado de naranja, 6,49€ y bien la torrija de pan brioche caramelizado. 6,49€.

Con los vinos dulces ocurrió otro inaceptable fallo de servicio. Pedimos un Ví de Gel Riesling, 3,21€ y un Molino Real, 4,28€. Me extrañó mucho que tuvieran el Molino Real a sólo 4€, pero la explicación llegó cuando vinieron con los vinos ya servidos, algo que no se puede hacer así, y cuando pruebo el supuesto Molino Real me doy cuenta que me habían servido el MR, que está muy rico pero que evidentemente no es su hermano mayor. Cuando estaba dispuesto a protestar me paró mi mujer ya que no tenía ganas de líos, pero quede constancia aquí.

Paara beber tomamos un discreto vino del Alentejo: Gloria Reynolds 2002. 40,66€. Carísimo para lo que ofreció. Carta de vinos igual de discreta.
Por lo menos en la cuenta no venía ningún concepto por cubierto ó servicio.


Demasiados fallos de servicio, incumplimiento de leyes, mediocre comida, hace que recomiende evitar este restaurante y sobre todo habiendo otras recomendables opciones en Zafra.


La última noche estuvimos en el restaurante La Rebotica muy cerca de la Plaza Chica que ilustra la foto de cabecera del post.
Situado en una casona de piedra el comedor es pequeño pero con encanto. Viendo la carta se nota que es un restaurante de producto de la magnífica despensa extremeña sobre todo en carnes. Aquí desgraciadamente tampoco cumplen con la ley y no incluyen el IVA en los precios.


Menos mal que no pedimos más que una entrada porque la ración de croquetas de venado con boletus, 11,24€, es realmente contundente. Muy buenas croquetas generosamente rellenas y muy sabrosas. Notable.

Estando en una zona en el que el cerdo ibérico es el rey nos decidimos por este. Bueno el solomillo ibérico con higos y salsa de brandy, 14,98€, en una cantidad generosa y bien de punto.

Otro plato que no podíamos dejar de pedir fue el surtido de carnes ibéricas con mantequilla a las finas hierbas. 13,91€. Sorprendente el guiño francés con una muy rica mantequilla acompañando a diferentes cortes de presa, secreto y pluma, además de una tartaleta de patatas con bacon. Para no quedar con hambre precisamente.

Aun tuvimos fuerzas para los postres. Rico y refrescante el sorbete de mandarina, 3,85€ y magnífica la sopa de chocolate blanco sobre caramelo, sorbete de mango y granizado de vino tinto, 4,71. Fue el postre de la semana. Un inesperado detalle moderno al que no sobraba nada de lo enunciado para crear una estupenda composición.

La carta de vinos estaba muy bien, con muchas referencias extremeñas y con el habitual defecto de la parquedad en vinos blancos. Bebimos un Elías Mora Crianza 2004. 25,68€, potente pero que acompañó muy bien a las carnes. Las copas manifiéstamente mejorables.
En concepto de cubierto cobraron 1,07€c/u.

Restaurante de visita imprescindible si se quiere probar las magníficas carnes de la zona bien preparadas y en raciones contundentes. Totalmente recomendable.


El Acebuche
C/ Santa Marina, 3, 06300 Zafra (Badajoz)
924 553 405
Barbacana
C/ López Asme, 30, 06300 Zafra (Badajoz)
924 554 100
http://www.hotelhuertahonda.com/comer.html


La Rebotica
C/ Botica, 12, 06300 Zafra (Badajoz)
924 554 289

lunes, noviembre 05, 2007

Altair (Mérida, Badajoz) por Toni

El restaurante Altair tiene un emplazamiento chocante en principio. Está en un sótano al lado mismo del Guadiana pero a dos pasos del centro histórico. La sala está decorada en un plan ni muy clásico ni muy moderno, pero sí con una ambientación muy lograda y relajante.



Después de sentarnos a la mesa, el sueño de casi cualquier restaurante francés por su amplitud, nos decidimos por pedir a la carta en vez del menú degustación que costaba 65€ si no recuerdo mal. Lo asombroso fue que los precios tenían el IVA, algo casi inaudito en España y por lo que les felicito.


Tengo que decir que el enunciado algunos platos puede que no sea exacto ya que en la cuenta no viene reflejado el nombre completo de cada plato y sorprendentemente para un restaurante de este nivel no tiene página web.

Como picoteo nos trajeron unas aceitunas, magníficas, unos palitos de hojaldre con una salsa que tenía marisco para mojar y unas originales copas de Cava con PX.












De entradas pedimos una tosta de cierva con queso de los Ibores. 20€. Una combinación sencilla, tal vez demasiado para el precio y con el defecto de que el queso estaba muy frío, como recién sacado de la nevera. Nos esperábamos algo distinto.












El otro entrante fueron unos rollitos crujientes de prueba de ibérico. 20€. Con tal materia prima es indudable que estaban muy ricos, pero para ese precio la cantidad no era abundante precisamente y tampoco la receta era de altura, por lo que nos empezábamos a preguntar si habíamos elegido mal los platos, ya que no nos daba la impresiónde que hasta el momento fueran merecedores de la estrella Michelin que tienen.
















El primer plato principal consistió en lomo de cordero con miel y coco. 28€. Arriesgada combinación como poco. Me parece que el resultado es un plato que no deja indiferente para bien ó para mal. El cordero estaba más hecho de la cuenta y la combinación de la miel y el coco pienso que en todo caso le iría mejor a una carne como la del pato por ejemplo, pero aquí tomaba demasiado protagonismo respecto al cordero. Esto es muy subjetivo, claro.











El otro plato principal fueron unas manitas de cerdo con arroz cremoso y jamón. 28€. Otro patinazo. Las manitas estaban faltas de sabor, flojas y no tenían la gelatinosidad que deberían ya que estaban un punto duras. El arroz simplemente correcto. Tampoco es que quisiéramos comer para tres días pero como se ve en la foto la cantidad era un poco pequeña.










Como postres tomamos un pionono de almendras y helado mantecado. 12€. El pionono estaba bueno, pero el helado de mantecado no pasaba de discreto, adjetivo que no se le puede aplicar al precio precisamente.
















El otro postre fue café helado con cacao. 12€. Se le puede aplicar el comentario anterior.
















Con los postres tomamos una copa de Río Payva Moscatel, 3€, y otra de Tres Leones Moscatel, 3,50€.
La carta de vinos estaba bien, con vinos de bastantes D.O. aunque a unos precios muy altos en general. Nosotros tomamos un Borsao Tres Picos 2004 por 25€.

Al final trajeron unos petit fours que estaban bastante bien, sobre todo las gominolas.

El servicio muy correcto y el menaje, vajillas y mantelería de buena calidad.



Como se puede deducir no salimos muy contentos precisamente. Con la fama que tiene, estrella Michelin incluida, teníamos grandes expectativas, además de los lazos que tiene con Atrio de Cáceres y por lo comido nos encontramos con una cocina que nos pareció la de la típica vinatería tan de moda en Asturias sólo que a precios muy altos. Tal vez no elegimos bien ó no tenían un buen día en cocina.
Las comparaciones pueden ser odiosas pero refiriéndonos a Extremadura nos gustó mucho más el Aldebarán de Badajoz en la visita que le hicimos el año pasado.

Nota general: 5,5.
Emoción: 5.

Altair
Avda. de Jose Fdez. López, s/n. 924304512
Mérida (Badajoz)


toni