domingo, enero 17, 2010

I Concurso Provincial de Casadielles


Como ya dije por aquí , el domingo 17 de enero, osea hoy, estuve de jurado en el I Concurso Provincial de Casadielles, organizado por la Hermandad de la Probe en La Foz de Morcín. La casadiella es una masa hojaldrada, unas veces más masa , otras más hojaldre, con un relleno de nuez , al que se le puede añadir avellana (también pueden ser solo de avellana, pero son raras de ver), anís (a veces con un poco de vino) y azúcar, que también se espolvorea. A mi gustan mucho y las prefiero al carbayón y empalagoso Carbayón. La masa suele estar frita, aunque también puede hacerse al horno. Me parece un buñuelo pasado por la idiosincrasia de Asturias, donde la Teresita sería su transición. Me encanta la fritura con el hojaldre, que es darle suculencia a lo etéreo, pero en las masas más aéreas se corre el peligro de que el aceite traspase con facilidad las capas más superficiales y desbarate el conjunto con sus excesos . Quizás por eso no abundaron en el concurso, donde se recurrió sobre todo a la más manejable y compacta masa tipo empanadilla. Supongo que una casadiella perfecta debe tener una presencia un poco irregular pero no demasiado, un color entre el dorado y el ocre, una masa bien frita y totalmente cocida, pero no demasiado, donde puntuará al alza su carácter hojaldrado y su engarce con el relleno, que a su vez deberá ser sabroso pero equilibrado. El concurso tuvo la virtud de ser de preparaciones caseras , con lo que ello supone también de riesgo, sobre todo en los excesos de aguardiente, o en el afán de ser originales desviándose demasiado de la sencilla receta original. Uno sabe poco de Casadiellas, como de tantas cosas, pero al final, como suele pasar con los pinchos, o con los vinos, lo bueno suele ser reconocible y poner a todos de acuerdo.

En Oviedo me gustan mucho las de dos pastelerías clásicas : Rialto y Camilo de Blas, y las de Santa Teresa, todas ellas en esa línea de hojaldre frito al que hacía referencia.



Foto tomada del blog Lacuinadecasa , que es imagen de mi casadiella perfecta (falta comerla, eso sí), y que de paso habla de su paso por Camilo de Blas

Pontet-Canet 2001


Este Pontet-Canet es Pauillac, que sigue a Saint-Julien sin solución de continuidad , al norte del corazón de la orilla derecha de Burdeos, donde reina la Cabernet Sauvignon, en parte gracias a poseer los lechos de grava más profundos de todo el Médoc. 2001 se considera una añada menor y difícil.En él se elaboran 18 Crus classés y tres de los cinco Premiéres Crus de la famosa clasificación de 1855: los míticos Mouton-Rothschild, Lafite-Rothschild, y Château Latour. Pontet Canet es un Cru Classé de la última categoría, la 5ª.

Seduce desde el primer aroma que llega a nosotros, cargado de fruta negra y roja, (sobre todo negra) , madura y compleja. También de maderas, pero esas maderas que huelen a cedro, caja de puros, regaliz, de las que no importa que sobresalgan un poco. En boca tiene un excelente equilibrio y conjunción, con un tanino fino y una estupenda acidez. Tiene eso que llaman elegancia , contrapunteado por un tono de rusticidad para no hacerla cargante, y una buena amplitud y persistencia. Le falta, solamente, un punto de raza, de punch, de mala leche, para ser un vino grande. Responde a lo que esperaba de un Burdeos.

Nota:83

Me parece una estupenda oportunidad de acercarse a Burdeos por los 50 euros que cuesta, cuando en añadas posteriores, en especial de la gran añada en Burdeos 2005 (que se va a los 160, aunque comentan que está espléndido), este vino va más caro.