Si algún ciudadrealeño lee esto que no se enfade. Ciudad Real capital no es precisamente un apetecible destino turístico por sí misma, pero sí está muy bien situada para escogerla como base para visitar un montón de los atractivos turísiticos que ofrece la provincia como el castillo de Calatrava la Nueva que se puede ver en la foto de arriba, las Tablas de Daimiel, por fín con agua después de años de sequía, el impresionante palacio del Marqués de Santa Cruz, archivo general de la Marina en Viso del Marqués, la plaza de toros cuadrada de Las Virtudes o los conjuntos históricos de Moral de Calatrava y sobre todo Almagro. Excepto las Tablas que las visitamos el día de llegada, todo lo demás se puede hacer perfectamente en una excursión de un día gracias a las buenas carreteras de interminables rectas de La Mancha.
Aunque no suelo hablar de hoteles, ya que empezé con pistas turísticas, sigo. Si alguien quiere hospedarse en Ciudad Real le aconsejo el Hotel Guadiana, un 4 estrellas de amplias y cómodas habitaciones, a menos de 10 minutos andando de la plaza mayor, WIFI de 20 megas y parking incluído en el precio y con un desayuno buffet de bastante buena calidad para lo que acostumbran los hoteles urbanos al sorprendente precio de 5,50€. Todo un hallazgo.
En la habitual investigación gastronómica previa a los viajes no encontré demasiada variedad de teoríco nivel en la ciudad. El restaurante del hotel, El Rincón de Cervantes tenía una carta con unos platos de enunciados bastante más modernos que cualquiera de los vistos en otros restaurantes de la ciudad, pero al final no lo probamos.
Sí probamos el que es al parecer el restaurante más famoso de la ciudad: Miami Park. No tiene página web, algo imperdonable para un restaurante hoy en día, por lo que no íbamos con una idea de lo que nos encontraríamos aunque nos imaginábamos que sería un sitio clásico como así resultó. Decoración clásica pero curiosamente con cocina a la vista aunque al estar más elevada que las mesas no se ve gran cosa. Y como opinión personal, el nombre me recuerda más bien a ciertos establecimientos a pie de carretera con luces de colorines que a un restaurante de alto nivel.
La carta nos sorprendió ya que tenía en los entrantes pocos platos típicos de la gastronomía manchega, aunque tampoco fue mucho problema porque de los duelos y quebrantos, gachas, migas, asadillo, tiznao, etc, ya dimos buena cuenta los dos días a la hora de la comida. Precios con IVA incluído.Los entrantes estaban casi monopolizados por el marisco. Evidentemente nada típico de La Mancha, pero probablemente la mayor parte de la clientela del restaurante es local y seguramente será ampliamente demandado.
Tomamos un plato de cecina de ciervo al aroma de tomillo, 15€, que aunque estaba cortada más gruesa de lo deseable resultó bastante buena y la flor de calabacín en tempura rellena de queso de cabra y hierbas frescas, 9€, plato al parecer emblemático del restaurante y que nos recomendaron. La verdad es que mal no estaba pero ni fu ni fa.
Para los principales nos decidimos por el hojaldre de pato con uvas pasas y salsa de moscatel, 17€. Pensábamos que el magret vendría hojaldrado pero no, el hojaldre era en forma de un par de palitos bastante ricos que adornaban las tiras de un buen magret sabroso bien acompañadas por la salsa de moscatel y las pasas, contrapunto dulce a la fuerza del pato. Bien.
Bastante peor fueron las manos de cerdo deshuesadas y rellenas de foie, 19€, que aparte de tener que buscar el foie con microscopio, se les quedaron algo duras, un poco quemadas por el exterior y tenían un sabor extraño, como metálico. Plato fallido.
De postres tomamos un pastel de chocolate con helado de naranja, 6,50€. Por la velocidad con la que lo trajeron probablemente el coulant era de estos preparados para hostelería pero hay que reconocer que estaba muy logrado y sabroso aunque muy pequeño de tamaño al igual que el helado de naranja, rico pero sin ser de los mejores probados.
El otro postre fue una tarta de queso manchego,7,50€. Estaba bien la tarta pero desde que comí hace años una impresionante tarta de queso manchego en el restaurante Seto de Motilla del Palancar (Cuenca), todas las que probé posteriormente sufren con la comparación. Acompañamos los postres con dos tintos dulces de La Mancha de los que no me acuerdo exactamente. Uno de ellos creo que era Pago del Vicario Merlot. Uno costó 3,50€ y el otro 3€. Carillos para el nivel que dieron que no bastante discreto.
La carta de vinos bastante aceptable con bastantes referencias de Castilla-La Mancha y precios altos, bastantes a más del doble de lo que se encuentran en tienda aunque algunos algo más ajustados como el que tomamos, un Calzadilla Syrah 2006 a 28€. Sorprendente la carta de vinos dulces con unas cuantas referencias de Castilla-La Mancha, inencontrables por otros lares.
El personal de servicio, dos chicas muy amables, rápidas y eficaces.
Otro cliente que pidiera a base de marisco es posible que se marchara con otras sensaciones del restaurante. En conjunto estuvo discreto. Bueno, tal vez no discreto por la cena en sí sino por la suma de lo comido y de las expectativas ya que con otros platos y como siempre digo, la sensación global hubiera sido diferente.
En la actualidad se están poniendo de moda los llamados gastrobares y en este caso el Miami Park tiene una segunda marca llamada Miami Gastro en el que estuvimos previamente tomando algo y que decidimos visitar para picar algo la noche siguiente. El sitio tiene todos los mimbres para el éxito pues combina una situación totalmente céntrica en la ciudad, decoración moderna, cocina desenfadada de bocados pequeños y precios no muy altos y una aceptable carta de vinos de los que se pueden tomar todos por copas. No puedo hacer una crónica exhaustiva ya que solo probamos tres cosas pero para quien esté interesado hay suficiente información y fotos en la red.La hamburguesa gourmet de buey, gorgonzola y rúcula, 3€, sería más adecuado ponerle el "mini" delante ya que se come en dos bocados algo que se deduce por el precio. La carne de ¿buey? estaba bien de punto, sabrosa y el pan realmente bueno, parecía que estaba horneado poco antes. Al parecer es lo que más éxito tiene en el local. Las comparaciones son odiosas pero a veces son inevitables y en este caso estando bien a mi me gusta más la del Naguar.
Más nos gustó el montadito de sobrasada con miel y piñones, 3€. Sencillo pero la combinación resultó estupenda. Lástima que como dije antes en dos bocados se terminara.
Para acompañar estos dos pinchos pedimos unas patatas bravas DeLuxe, 7€. Las sirven con piel y unas pinceladas de salsas de tomate y mayonesa ligeramente picantes. Estaban bien pero volviendo a las comparaciones también me gustan más las del Naguar.
La carta de vinos bien escogida con vinos no excesivamente caros aunque llamara la atención que algunos venían bastante más marcados que otros. Tomamos un Raventos i Blanc Gran Reserva de la Finca 2007. 24€. Como ya apunté todos los vinos se pueden tomar por copas.
Todo un contraste las dos visitas. Está claro que actualmente lo que triunfa es la propuesta del Miami Gastro por la combinación de elementos que comenté anteriormente. Con el panorama económico tan negro que tenemos es una buena opción para salir a comer o cenar fuera sin dejarse la cartera aunque rascando un poco la relación calidad/precio de estos sitios puede que no sea tan ventajosa como podría parecer. Puede ser un buen tema de debate.
Miami Park
Ronda Ciruela,48, 13004 Ciudad Real
Mimi Gastro
Avenida del Rey Santo, 3, 13001 Ciudad Real
926 92 19 43 www.miamigastro.es
926.22.20.43926.22.20.43
926.22.20.43
Toni