
No me pude resistir. Permítame el lector que me tome la licencia de utilizar el famóso título del disco de Siniestro Total para el encabezado de este post.
Portugal es un gran desconocido en España. Parece mentira que tengamos casi 1300 km de frontera en común con el país vecino, pero durante siglos la mayoría de contactos que tuvimos fue para darnos palos en las continuas guerras y cuando se acabaron a principios del siglo XIX vivimos completamente de espaldas.
Si el desconocimiento es generalizado no digamos ya lo poco que se sabe en España sobre los vinos portugueses en general y sobremanera de sus vinos blancos.

Aunque en la foto salgan cuatro botellas, en realidad voy a hablar de cinco blancos que me llamaron la atención de los que he probado en los últimos tiempos. Dos del Alentejo, otros dos del Douro y el último en llegar un vino regional de las Beiras, región del centro del pais que está produciendo algunos vinos sorprendentes.

Aunque fue el último que de los cinco que probé, y no salió en la foto general, presento en primer lugar a Luis Pato Vinhas Velhas 2006. Luis Pato es una de las bodegas más conocidas de Portugal, con una gran variedad de vinos siempre con un buen nivel.
Este Vinhas Velhas está compuesto de las castas portuguesas Cerceal, Sercialinho y Bical plantadas en suelos de arcilla y arena y fermentando y criado en barricas de 650 litros.
Presenta un color amarillo dorado y en nariz cítricos, coco, una vaninilla suave y algo de especias. En boca es potente, graso con persistencia. Acompañó muy bien un lomo de atún al horno.
Nos vamos al Alentejo. Cartuxa 2005 es de la bodega homónima Cartuxa situada en Evora.
Este vino también sale de las uvas autóctonas Antao Vaz, Roupeiro y Arinto.
Color amarillo pajizo, aromas a cítricos, hierbabuena e hinojo. En boca es carnoso, graso y con cuerpo. Perfecto para acompañar a un plato nacional protugués como el bacalao.
El Pêra-Manca 2006 se puede decir que es el hermano mayor del Cartuxa ya que también es de la misma bodega.
En este caso se compone de las uvas Antao Vaz y Arinto y pasó 12 meses en barrica y 6 meses más en botella antes de comercializarse. 13,5 grados.
De un color amarillo suave, muestra aromas a manzana y cítricos y algo mineral . En boca es algo alcohólico con un ligero amargor. Creo que le falta botella todavía y en este momento aunque tiene un año más está más disfrutable el Cartuxa.
Del sur del país pasamos al norte, concretamente al valle del Douro. Guru 2005 es de la bodega Wine & Soul, la misma que hace el famoso Pintas entre otros.
Los enólogos Sandra Tavares da Silva y Jorge Serodio Borges producen sólo 2200 botellas de un vino de viñas de 45 años con las castas Viosinho, Rabigato, Códega do Larinho y Gouveio. 13 grados.
Tiene un color pajizo muy claro y en nariz es muy mineral, con recuerdos a manzana verde, anís, cítricos y lima. En boca es intenso, amplio, fresco y muy largo. Magnífico. Mejorará.
Y para acabar otro blanco del Douro. De las uvas de las que sale el VZ 2006 no tengo información, pero imagino que serán parecidas a las del Guru. Además aquí también es responsable Sandra Tavares da Silva junto con Christiano Van Zeller.
Tiene 13,5 grados y un color amarillo pajizo, una fantástica nariz muy intensa y compleja con toques de ebanistería, especias y algunas notas tropicales.
En boca tiene una muy buena acidez que compensa que sea algo cálido, con algún apunte mineral y de mantequilla. Muy largo. Muy buen vino que pienso que estará mejor dentro de 3 ó 4 años.
Es una buena noticia para los amantes del vino que Portugal también despegue en la producción de buenos vinos blancos. Sin duda originales son, gracias al tesoro de unas uvas autóctonas y también al buen hacer de los jóvenes enólogos portugueses y su magnífico trabajo con ellas.
Si el lector los prueba espero que los disfrute como lo hice yo.



